sábado, 13 de junio de 2009

Perdida


El Verano ha llegado. Dejando en la piel de cada madrileño una sensacion de agotamiento que se va pasando conforme sigues andando o te metes en alguna tienda a disfrutar de sus sinfonias repetitivas y olvidadizas o simplemente, por el adorado en estas fechas, aire acondicionado. El verano ha llegado, todo el mundo lo sabe. Los planes para el sabado se multiplican semana tras semana y un tal Luis se abruma cada vez con mayor facilidad, olvidando a todos aquellos que le sacaron de las arenas movedizas hechas a partir de miles de kleenex y algun que otro litro de caramelo liquido.

Suelo hablar todas las mañanas con ese desagradecido, lo hago cuando se mira al espejo, cuando vislumbra cada grano que aun sigue poblando su adolescente frente, cuando unta en ella una serie de potingues con la unica intencion de eliminar ese rasgo de la adolescencia que sigue vivo en el, ese es el que mas se ve, lo quiere borrar, quiere aparentar una madurez que aun no tiene pero de la que puede ver algun rasgo al final del tunel de la locura hormonal. Hablo con el de muchas cosas, el tratamiento facial dura mas de veinte minutos y todos los que conozcan a ese sujeto tan peliculiar sabran que habla por los codos. Siempre habla el, yo le escucho intentando cerrar mis oidos, intentando aguantar el chaparron de idioteces y depresiones mentales, inentando entenderle, intentando ver lo que nadie ve en el, lo que ni siquiera el ve en si mismo. Intento todo eso sin exito diariamente. Pero no dejeis que divague, recordadme que empecé el parrafo anunciando que iba a contar lo que hablaba y luego empecé a contar cosas sin sentido, decidmelo por favor.

Como iba diciendo. Hablo con el de lo mucho que significado este año lectivo que ahora, con la llegada del Verano, acaba para el. Luis no es tonto. Sabe que despues del verano, cuando vuelva de nuevo a meterse dentro del Ciudad de Jaen, nada sera lo mismo, los profesores seran otros, los antiguos se habran librado por fin del lastre de la clase, habran olvidado sus meteduras de pata y sus gracias para animar el infierno en el que convertian cincuenta minutos diarios. Todo empezara de nuevo. A veces, con el cepillo de dientes en la boca, comentamos su vida en el instituto. La fauna de ese lugar que suele frecuentar diariamente. La variedad de animales es muy extensa, demasiadas caracteristicas que memorizar, demasiadas sonrisas falsas que ensayar, demasiada ironia que emplear con ellos. Personas vacias abundan por el Ciudad de Jaen, personas que intentan acallar a su conciencia viniendo en bicicleta para no dañar a la capa de ozono (o su economia) Intentando no hablar demasiado con los alumnos, sintiendose bien consigo mismos por que han conseguido vencer la repulsión y le han dado una palmadita en la espalda a uno de sus alumnos. La hipocresia es algo abundante, se conoce que el Tuenti ha legado a la vida de los profesores y, como en los alumnos, ha hecho estragos, las fuentes de sabiduria basadas en miles y miles de horas de estudio y la experiencia de mas de treinta años se han visto corrompidas por las redes sociales mas adolescentes y hormonadas del planeta, menuda perdida de tiempo, la verdad. Todo el mundo es vulnerable.
Ahora, soy una persona mas idiota de lo que creia. Leo Momo por que pienso que la niña que salvo al tiempo gracias a la caridad de un grupo de gente pobre me ayudara a ser una persona mas paciente, que me ayudara a aprender a escuchar, que me hara imprescindible como para los niños de alrededor del teatro era ella. Nunca sere imprescindible, a ver si me lo meto en la cabeza. A ver si me pierdo por el arco de cuchilleros, hago miles de fotos, me emborracho con decenas de litros de Coca-Cola, haber si asi, digo algo que merezca la pena ser escuchado o escribo algo que merezca la pena ser leido.